15 Dic CELEBRADA LA XVIII JORNADA DE FORMACIÓN DE LAS JUNTAS DE GOBIERNO DE LAS COFRADÍAS DE BARBASTRO
La Casa de la Iglesia de Barbastro acogió este sábado la XVIII Jornada de Formación de las Juntas de Gobierno de las Cofradías, un encuentro que reunió a responsables y miembros de las cofradías y hermandades de la ciudad en un espacio de reflexión, formación y convivencia fraterna.
La jornada estuvo centrada en la charla titulada «Las tres “I” de María en la pastoral de cofradías», impartida por don Esteban Trejo Ayala, sacerdote de la Unidad Pastoral de Binéfar. A lo largo de su intervención, el ponente invitó a profundizar en la figura de María como referencia esencial para la vida y misión de las cofradías, presentándola como modelo integral, integrada e integradora.
María fue presentada como integral por reunir en su persona la experiencia completa de la vida cristiana: la escucha creyente, la entrega confiada, el servicio generoso y la maternidad espiritual unida a Cristo. Al mismo tiempo, se destacó su carácter integrado, al no ser una figura aislada, sino plenamente inserta en la Sagrada Escritura, la liturgia y la vida sacramental de la Iglesia, invitando a las cofradías a transformar el fervor devocional en compromiso constante de servicio y perseverancia.
Finalmente, se subrayó el valor integrador de María como referente que orienta carismas y ministerios hacia la comunión y la misión, ayudando a las cofradías a vivir una identidad que une, genera comunidad y fomenta la formación, la caridad y la comunión eclesial.
Tras la ponencia, los participantes realizaron una dinámica grupal que les permitió profundizar en los contenidos expuestos y dialogar sobre los retos actuales del mundo cofrade, centrados en tres conceptos fundamentales y estrechamente relacionados: fe, humildad y misión. La jornada continuó con la celebración de la Eucaristía, vivida como centro y culmen del encuentro, fortaleciendo la dimensión espiritual y comunitaria de las cofradías.
El encuentro concluyó con una comida de hermandad, que favoreció la convivencia, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de los lazos fraternales entre las distintas cofradías de Barbastro.
La reflexión final animó a las cofradías a que la emoción de la Semana Santa no sea un paréntesis ni solo una tradición, sino el culmen de un camino vivido durante todo el año, inspirado por María y puesto al servicio de la comunidad cristiana como testimonio de fe viva, perseverante y fraterna.



